Tu garaje es más que un simple lugar para aparcar el coche. A menudo también es taller, espacio de almacenamiento y zona de ocio, todo en uno. Pero ¿qué IP-¿qué clasificación necesita la iluminación de tu garaje? Depende de cómo utilices el garaje y de las condiciones que haya.
IP20: para garajes secos y climatizados
¿Utilizas el garaje principalmente para aparcar el coche y el espacio está seco y, posiblemente, climatizado? Entonces basta con IP20 iluminación. Estas lámparas están protegidas contra el polvo y el contacto, pero no contra la humedad. Por ejemplo, paneles LED o luminarias fluorescentes de las que también se encuentran en oficinas. Ten en cuenta que, en cuanto se produce condensación o introduces el coche mojado, IP20 es demasiado bajo.
IP44: la opción segura para la mayoría de los garajes
Para la mayoría de los garajes, IP44 la opción más sensata. Esta iluminación es resistente a las salpicaduras de agua y soporta la humedad y la condensación. Es perfecta si entras con frecuencia con el coche mojado, el garaje no está climatizado o trabajas con agua al lavar el coche. Las luminarias IP44 están disponibles como paneles LED, luminarias fluorescentes y lámparas de trabajo.
IP54 o superior: para talleres y garajes húmedos
¿Utilizas el garaje intensivamente como taller, hay agua regularmente en el suelo o se genera mucho polvo al lijar y serrar? Elige como mínimo IP54. Estas luminarias son estancas al polvo y resistentes a las salpicaduras de agua, ideales para condiciones exigentes. Para garajes que se mojan con frecuencia o donde se utiliza una hidrolimpiadora, se recomienda IP65 recomendable. Esta iluminación es completamente estanca al polvo y está protegida contra chorros de agua.
Consejos prácticos para la iluminación del garaje
Elige iluminación LED con al menos 4000 lúmenes por cada 10 m² de suelo del garaje para disponer de una buena iluminación de trabajo. El blanco frío de 4000 K proporciona una luz clara y funcional, ideal para realizar trabajos. Coloca luminarias sobre los bancos de trabajo y en las esquinas donde trabajes con frecuencia. Combina la iluminación general con lámparas de trabajo dirigidas para trabajos detallados. Asegúrate de que los interruptores estén junto a la puerta, para no tener que buscarlos a oscuras. Para mayor comodidad, puedes elegir iluminación con sensor de movimiento, de modo que la luz se encienda automáticamente al entrar en el garaje.