La iluminación indirecta aporta ambiente y profundidad a tu espacio sin deslumbrarte. En lugar de proyectar la luz directamente a los ojos, esta rebota en las paredes o el techo y se distribuye suavemente por la estancia. Las tiras LED son perfectas para la iluminación indirecta: flexibles, eficientes y disponibles en cualquier color.
Dónde colocar la iluminación LED indirecta
Detrás del mueble del televisor crearás un resplandor suave que aliviará la vista mientras ves la televisión. En una moldura de techo o decorativa aportarás altura y ambiente a la estancia. Debajo de los armarios de cocina iluminarás la encimera de forma funcional y agradable. Detrás de la cama o del cabecero crearás un ambiente de hotel en el dormitorio. A lo largo del rodapié darás al suelo un efecto flotante. En las escaleras iluminarás cada peldaño para aportar seguridad y ambiente. Las posibilidades son infinitas, siempre que la tira LED no quede visible y solo se vea la luz que emite.
Blanco cálido para crear ambiente, blanco frío para la funcionalidad
Para la iluminación ambiental del salón, el dormitorio o el comedor, elige blanco cálido de 2700-3000 K. Proporciona un resplandor acogedor y relajante, perfecto para la noche. Para la iluminación indirecta funcional de la cocina o el espacio de trabajo, elige blanco frío de 4000 K. Ofrece una luz intensa con la que podrás trabajar bien, pero de forma indirecta para evitar deslumbramientos. ¿Quieres flexibilidad? Elige tiras LED regulables o incluso tiras RGB, con las que podrás configurar cualquier color y temperatura de color. Así adaptarás la iluminación a tu estado de ánimo y a la actividad que estés realizando.
Suficientes lúmenes para conseguir un efecto visible
Para una iluminación ambiental sutil, bastan tiras LED de 300-500 lúmenes por metro. Para una iluminación indirecta funcional que también ilumine de verdad, elige entre 800 y 1200 lúmenes por metro. Un número insuficiente de lúmenes apenas producirá un efecto visible, mientras que un exceso puede deslumbrar si la luz rebota de forma demasiado directa. Mide la distancia entre la tira LED y la superficie sobre la que rebota la luz: cuanto mayor sea la distancia, más lúmenes necesitarás para conseguir el mismo efecto. Para una pared de televisión de 3 metros de ancho, bastará una tira de 3 metros con 400 lúmenes por metro, es decir, 1200 lúmenes en total.
Consejos de instalación para obtener un buen resultado
Coloca siempre las tiras LED fuera de la vista, en un nicho, detrás de un borde o debajo de un armario. Utiliza un perfil de aluminio con difusor para obtener una luz uniforme sin puntos LED visibles. Deja suficiente distancia entre la tira y la superficie (como mínimo 5-10 cm) para distribuir la luz suavemente. Conecta varias tiras en paralelo, no en serie, para lograr un brillo uniforme. Utiliza una fuente de alimentación adecuada y con suficiente potencia: suma la potencia de todas las tiras y añade un 20 % como margen de seguridad. Las tiras LED regulables requieren un regulador LED específico, no un regulador estándar para bombillas incandescentes.
Eficiencia energética y disfrute duradero
Las tiras LED consumen poca energía, incluso si las dejas encendidas varias horas al día. Una tira de 5 metros con 10 W por metro consume 50 W en total, una cifra comparable a la de una bombilla incandescente antigua, pero con mucha más luminosidad. Con 4 horas de uso al día, esto supone tan solo 5 € anuales de electricidad. Las tiras LED duran entre 25.000 y 50.000 horas, lo que equivale a 15-30 años con un uso normal. La inversión en tiras LED de calidad con perfiles de aluminio se amortiza gracias a años de disfrute sin mantenimiento de una agradable iluminación indirecta.