¿Por qué una sensor en la iluminación LED?
La iluminación LED con sensor se enciende automáticamente cuando es necesario y se apaga cuando no lo es. Esto ahorra energía, aumenta la seguridad y proporciona comodidad. Ya no tendrás que buscar un interruptor en la oscuridad. La lámpara detecta movimiento o luz y se activa por sí sola. Es ideal para la iluminación exterior, garajes, trasteros y otros lugares donde a menudo caminas con las manos ocupadas.
Sensor PIR: detección de movimiento por infrarrojos
Un sensor PIR detecta el calor de los objetos en movimiento. En cuanto una persona o un animal entra en la zona de detección, la lámpara se enciende. El sensor reacciona a las diferencias de temperatura, no solo al movimiento. Por eso, el PIR funciona bien con personas y animales, pero no con automóviles u objetos sin calor. El alcance suele ser de 5 a 12 metros, con un ángulo de 120 a 180 grados.
Detector de movimiento: detección activa
Un detector de movimiento funciona con microondas o ultrasonidos y detecta cualquier movimiento, incluso el de objetos sin calor. Estos sensores son más sensibles que los PIR y pueden detectar a través de materiales. La desventaja es que también pueden reaccionar al viento, a las ramas en movimiento o a animales pequeños. Para la iluminación exterior, el PIR suele ser más fiable; en interiores, un detector de movimiento puede resultar más práctico.
Interruptor crepuscular: detección de luz
Un interruptor crepuscular mide la luz ambiental. Cuando oscurece lo suficiente, la lámpara se enciende. Cuando hay suficiente luz natural, se apaga. No se trata de una detección de movimiento, sino de una detección de luz. A menudo se combinan ambos sistemas: el interruptor crepuscular hace que la lámpara solo esté activa por la noche y el PIR garantiza que solo se encienda cuando detecta movimiento. Así, la lámpara no permanece encendida toda la noche, sino solo cuando alguien pasa.
Combinación para obtener el mejor resultado
La mejor iluminación LED exterior con sensor combina un interruptor crepuscular y un PIR. Durante el día, la lámpara permanece apagada, incluso si detecta movimiento. Cuando oscurece, el interruptor crepuscular activa el PIR. Al detectar movimiento, la lámpara se enciende durante un tiempo ajustable, normalmente entre 30 segundos y 5 minutos. ¿Ya no hay movimiento? La lámpara se apaga. Así ahorras la máxima energía y tienes luz exactamente cuando la necesitas.
Opciones de ajuste y alcance
Las buenas lámparas con sensor permiten ajustar la sensibilidad, la duración y la intensidad de la luz. Puedes adaptar el alcance de detección para que la lámpara no reaccione a los transeúntes de la calle, pero sí al movimiento en tu jardín. Tú determinas la duración: corta para una zona de paso y más larga para un lugar de trabajo. Algunas lámparas también tienen un modo de encendido permanente, muy práctico cuando temporalmente no quieres utilizar el sensor.
Colocación para obtener los mejores resultados
Monta las lámparas con sensor a una altura de entre 2 y 3 metros para obtener un alcance óptimo. No orientes el sensor hacia fuentes de calor, como radiadores o aires acondicionados, ya que pueden provocar falsas detecciones. Para la iluminación exterior, orienta el sensor hacia la zona que quieras iluminar, no hacia la calle o los vecinos. Después de la instalación, comprueba que la lámpara reacciona como deseas y ajusta la configuración hasta que funcione perfectamente.