Etiqueta energética de la iluminación: ¿qué significa en 2026?

Energielabel verlichting: wat betekent het in 2026?

Desde 2021, la iluminación tiene una nueva etiqueta energética. La antigua escala de A++ a E se sustituyó por una escala más sencilla de A a G. Pero ¿por qué las bombillas LED que antes tenían A++ ahora suelen tener C o D? ¿Acaso las LED son menos eficientes? No, la vara de medir se ha vuelto más estricta.

Nueva escala, requisitos más estrictos

Las antiguas etiquetas energéticas eran confusas, con A+, A++ y A+++. Casi todas las bombillas LED tenían A+ o superior, por lo que la etiqueta ofrecía poca capacidad de diferenciación. La nueva escala de A a G se ha reorganizado con requisitos mucho más estrictos. La etiqueta A está reservada ahora para la iluminación más eficiente, e incluso las mejores bombillas LED suelen obtener B, C o D. Esto no significa que las LED hayan empeorado, sino que el listón está más alto. Las bombillas incandescentes y halógenas obtienen ahora F o G y están prácticamente prohibidas. Las LED siguen siendo, con diferencia, la opción más eficiente.

Qué significan las etiquetas

Etiqueta A: la iluminación más eficiente, a menudo solo alcanzable mediante tecnología LED innovadora. Etiquetas B y C: iluminación LED muy eficiente; la mayoría de las bombillas LED de calidad se encuentran en estas categorías. Etiquetas D y E: iluminación LED eficiente, todavía mucho más eficiente que la iluminación antigua. Etiquetas F y G: iluminación ineficiente, como las bombillas halógenas e incandescentes; ya no se pueden vender (con algunas excepciones). No te fijes solo en la letra, sino también en el consumo real en vatios y en el flujo luminoso en lúmenes.

Lúmenes por vatio: la verdadera medida

La eficiencia de la iluminación se mide en lúmenes por vatio. Cuantos más lúmenes proporcione una bombilla por cada vatio consumido, más eficiente será. Una buena bombilla LED ofrece entre 100 y 150 lúmenes por vatio. Una bombilla incandescente ofrece solo entre 10 y 15 lúmenes por vatio. Por tanto, una bombilla LED de 10 W con 1200 lúmenes proporciona 120 lúmenes por vatio y es muy eficiente. Una bombilla halógena de 50 W con 800 lúmenes ofrece solo 16 lúmenes por vatio y es ineficiente. Al elegir iluminación, compara siempre los lúmenes por vatio, no solo la letra de la etiqueta energética.

Calcular el ahorro

Una bombilla LED de 10 W que sustituye a una bombilla incandescente de 60 W ahorra 50 W por hora. Con 1000 horas de uso al año (aproximadamente 3 horas al día), ahorrarás 50 kWh al año. Con un precio de la electricidad de 0,40 € por kWh, ahorrarás 20 € al año por bombilla. ¿Tienes 10 bombillas en casa? Entonces ahorrarás 200 € al año. La inversión en bombillas LED se amortiza en menos de 1 año. Además, las bombillas LED duran entre 15 y 25 años, mientras que las incandescentes deben sustituirse cada año. El ahorro total durante su vida útil es enorme.

Ten en cuenta algo más que la energía

Además de la etiqueta energética, hay otros factores importantes a la hora de elegir la iluminación. La temperatura de color (blanco cálido, blanco frío o blanco luz diurna) determina el ambiente. El índice de reproducción cromática (CRI o Ra) determina hasta qué punto se ven naturales los colores; elige como mínimo Ra 80 y, preferiblemente, Ra 90 o superior. La posibilidad de regular la intensidad es importante si quieres una iluminación flexible. La vida útil en horas determina cuánto durará la bombilla. La etiqueta energética es un indicador útil, pero debes valorar el conjunto. La iluminación LED con etiqueta C o D sigue siendo la opción más eficiente, sostenible y económica para 2026 y los años siguientes.