Iluminación LED solar: ¿cuándo vale la pena?

Solar LED verlichting: wanneer loont het?

¿Cómo funciona la iluminación LED solar?

La iluminación LED solar tiene un panel solar que convierte la luz solar en electricidad durante el día. Esta energía se almacena en una batería integrada. Cuando oscurece, la lámpara se enciende automáticamente y utiliza la energía almacenada. Sin cableado ni costes de electricidad, y completamente autosuficiente. Perfecta para lugares donde no hay electricidad o donde instalar cables resulta demasiado caro o complicado.

Ventajas de la iluminación solar

La mayor ventaja es que no tienes costes de electricidad. La lámpara se carga con la luz solar y no te cuesta ni un euro al año en electricidad. La instalación es sencilla porque no tienes que colocar cables: montas la lámpara y listo. Es ideal para la iluminación del jardín, de la entrada o de un cobertizo o caseta de jardín sin suministro eléctrico. Además, es respetuosa con el medio ambiente porque utiliza energía verde.

Desventajas y limitaciones

La iluminación solar también tiene algunas limitaciones. En invierno, con días más cortos y menos sol, las lámparas se cargan peor. Por eso, el tiempo de funcionamiento es menor que en verano. Además, la intensidad luminosa suele ser inferior a la de la iluminación LED exterior de 230 V. La mayoría de las lámparas solares producen entre 100 y 500 lúmenes, mientras que las lámparas de 230 V comparables alcanzan entre 1000 y 3000 lúmenes. Para la iluminación ambiental es suficiente, pero para la iluminación funcional puede ser demasiado poco.

¿Cuándo es la solar la mejor opción?

La iluminación LED solar es ideal para senderos del jardín, parterres, iluminación decorativa y lugares donde no hay una toma de corriente. También es adecuada para iluminación temporal o si no quieres hacer agujeros para instalar cables. Piensa en viviendas de alquiler, casas de vacaciones o lugares donde quieres mantener la flexibilidad. Para la iluminación principal junto a la puerta de entrada o el garaje, donde necesitas mucha luz, la de 230 V suele ser mejor.

¿En qué debes fijarte al comprar?

Fíjate en el tamaño del panel solar y en la capacidad de la batería. Cuanto mayores sean, más energía se almacenará y más tiempo permanecerá encendida la lámpara. Comprueba la cantidad de luz en lúmenes, no solo la potencia en vatios. Presta atención a la clasificación IP65 para uso exterior. Y elige lámparas con baterías reemplazables; así, después de unos años podrás sustituir la batería en lugar de toda la lámpara.

Combinación con sensor

Muchas lámparas LED solares para exteriores tienen un sensor integrado. En ese caso, la lámpara solo se enciende cuando detecta movimiento, lo que ahorra energía y prolonga el tiempo de funcionamiento. Es perfecta para la seguridad y la iluminación funcional. Durante el día, la lámpara se carga; por la noche, solo se enciende cuando es necesario. Así aprovecharás al máximo tu iluminación solar.